sábado, 22 de agosto de 2009

Las dificultades de Obama y la TMA

En el artúculo anterior se plantea el problema del modelo sanitario hoy. Nadie dispone del bellocino de oro, ni de la pócima de la eterna juventud aunque - la literatura, el cine y el teatro no han parado ni paran de utilizar ambos recursos- la ciencia no ha dejado de buscar ciertas posibilidades al mito, tal y como puede comprobar cualquiera que siga las recientes publicaciones sobre avances genéticos.
Con el modelo sanitario ocurre algo parecido. Estoy escribiendo desde el Camino de Santiago. Me encuentro en León donde, a parte de la catedral de hermosas vidrieras, hay un famoso Hostal que nació para dar cobijo a los peregrinos y curar a los enfermos. El Camino está lleno de edificaciones que, en su moemnto fueron una gran red sanitaria que respondía a las necesidades sociales del momento.
El Hostal de hoy es un "albergue" caro, más bién de lujo, con el de Santiago ocurrió lo mismo. Incluso en las iglesias hacen pagar para entrar. El Camino se está convirtiendo en un negocio descarado. Aún quedamos unos cuantos que luchamos por cambiar el modelo. ¿Será ya demasiado tarde?
Valga el símil circunstancial para trazar un vago paralelismo con el del modelo sanitario americano.
Está claro que Obama, al que acusan de socialista (es decir que lleva cuernos y rabo como los rojos de antaño) quiera que los ciudadanos de su país empiecen a ver el "sueño americano" con los ojos abiertos y bién despiertos.
La cosa no le está resultando nada sencilla, y se trata de su principal oferta electoral: Una sanidad pública y universal en EEUU, paradógicamente el país que tiene mayor gasto sanitario del mundo, que dispone de la mejor medicina y los conocimientos más avanzados, y que - por su mala gestión- soporta a 47 millones de indigentes en recursos sanitarios.
Los lobbys, los grandes y poderosos laboratorios farmacéuticos, la industria comercial de aparataje sanitario, las redes de potentes aseguradoras y los republicanos se han puesto a machacar al presidente. Ellos también quieren seguir cobrando para "entrar en la iglesia". Tocan arrebato. Proclaman el fin del mundo..., y hasta buena part de los teóricos beneficiados le ponen trabas a Barack.
Le acusan -lamentablemente no sin razón- que el coste de su propuesta generaría una deuda insoportable para la economía. Pero, si nos fijamos, lo dicen quienes más se lucran del "negocio"...
No es verdad. Aquí no hemos llegado tarde. Aún está a tiempo el presidente americano de conseguir que sus compatriotas tengan acceso al sueño real de américa. La realidad es que a Obama, que plantea bien la necesidad, le falta un plan de rescate del sistema. No se trata de ampliar lo que hay sieguiendo el modelo. Hay que plantar cara y tomar la iniciativa de definir un nuevo modelo sanitario y asistencial.
Nosotros creemos que la aplicación correcta de los recursos TIC existentes hoy serían suficientes para propiciar "otro sistema de salud posible basado en la Telemedicina Asistencial" TMA. Y no se trata de crear sólo grandes bancos de datos, muy seguros, con todas las historias clínicas informatizadas, que también se trata de algo más, y en eso andamos...

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